domingo, 7 de diciembre de 2008

The true story about DP. (The Truth and Lies of a Fairytale)




Han pasado 108 lunas desde aquella madrugada donde murió un sueño y el ángel perdió sus alas... Por más poéticamente recargada que luzca esta frase, resume con pasmoso detalle lo sucedido entonces. Me negué todo este tiempo a que las palabras fluyeran, guardé para mí lo que pasó, lo que sentí, lo que dijimos y lo que dejamos de decir. A petición y por sinceros deseos, la verdadera historia de amistad y amor será relatada a aquellos cuyas intenciones siempre fueron las correctas. Y sube el telón, y así comienza la narración...


Es verdaderamente lamentable tener que contar esto, quizá más de lo que estas palabras son capaces de transmitir. No puedo, de ninguna manera, olvidar todo lo que significó, todo lo que aprendí, todo lo que gané y perdí, todo lo que fui y lo que no. Todo lo que sin lugar a dudas fuimos y pudimos ser. Lo triste es que todo quedó ahí, por errores, como un sueño congelado en el tiempo y sumergido en un mar helado de memorias perdidas a voluntad de un arlequín.



Nace de mí una gélida atmósfera, la misma que siempre aparece cuando se trata de recordar lo que quizá nos empeñamos en dejar en el olvido. Fueron tantos los momentos, las sonrisas robadas y perdidas, los secretos que guardamos y que nadie supo nunca, la belleza de cada sencillo segundo compartido junto a quien fue la persona más importante de mi vida durante la etapa más feliz de este año que termina. Sería ingenuo pensar que es posible seleccionar sólo uno de ellos cuando la verdadera historia se escribió para ser contada completa.



Daniel y yo comenzamos a ser amigos casi de manera accidental, siendo él parte de otra historia de otra gran persona que hoy en día es muy importante para mí. Siempre he pensado que las cosas accidentales, anárquicas, tienen algo de predestinado. La verdad es que se podría decir que la primera impresión que tuve fue la de un niño con cara de inocencia lastimada y seriedad mayor a las que su verdadera edad representan, con una especie de misteriosa luz destellante en los ojos y una asombrosa capacidad para captar mi atención con apenas un par de palabras. Yo era muy diferente a como soy ahora, y apuesto a que él tampoco se siente la misma persona. Sin embargo, creo que nuestro destino estaba tan cronometrado como el eclipse lunar que bendijo aquella primera noche que tuve el placer de compartir a su lado.



La verdad es que para nadie es secreto lo difícil que me resulta confiar en las personas. Con él misteriosamente nunca fue así. Siempre tuvo algo, siempre dijo lo correcto, siempre supo qué hacer para estar en donde debía y ganarse mi más completa y absoluta amistad. Él estuvo presente en pleno descubrimiento de mi sexualidad, en los momentos más duros de mi evolución sentimental y en las innegables caídas que sufrí a lo largo de varios meses de aprendizaje. Quizá nunca nadie supo que él salvó mi vida... Sí, ese fue uno de nuestros secretos. No me detendré a dar explicaciones sobre esto, pero la importancia de ese acontecimiento fue vital para descubrir la genialidad de nuestra relación.


DP. formó parte de mí hasta el punto de que sabía más que otras personas cuya amistad conmigo databa de años de existencia. Nos veíamos practicamente todos los días, hablábamos de manera casi obsesiva y éramos cómplices de las más inexplicables experiencias que jamás pensé vivir. Conocí a todas sus parejas (o al menos eso creo) y fui su aliado para conquistarlas. Inventé mentiras por él y él las inventó por mí. Construimos un mundo donde nada ni nadie afectaba una felicidad blindada aun contra la más palpable tristeza, fuimos seres alegres y soñadores que pensaban en un mundo carente de imposibles y lleno de deseos para siempre. Fuimos, quizá, todo lo que podiamos ser y mucho más también.


De cómo él se convirtió en un hermano para mí... la verdad no estoy del todo seguro. No dudaría por un segundo en afirmar que nunca fui tan feliz como cuando compartí mi vida con la de él. Quiero aclarar que hasta este punto aún no había sucedido nada más allá de la amistad. El hecho cierto es que la felicidad tenía un nombre, y ese nombre era el suyo. Pude oírle decir que tal sentimiento era recíproco, cierto y tan real como nuestras existencias. La volatibilidad de las circunstancias nunca fue impedimento para lograr, el uno sobre el otro, la más honesta sensación de calma y comprensión. Éramos, sencillamente, compañeros de camino... los mejores.


No pretendo con esto decir que todo era perfecto, pero sí que lo parecía. Siempre tuvimos diferencias, pero la virtuosidad de nuestro compromiso para con la verdad nunca permitió que esto detuviera nuestro más firme deseo se ganar, de llegar hasta el final, de descubrir el misterio y ser dueños del infinito.



El tiempo pasó y la relación más perfecta era una certeza. Entre celos, desconfianza e intrigas sobrevivíamos a cada ataque, y la verdad es que eso nos fortalecía e incrementaba nuestro ya gigantesco orgullo. Probablemente el mayor obstáculo que enfrentamos fue una simple prueba de resistencia que yo me propuse superar a su lado. Con esto sólo quiero decir que junto a él, para mí no existía ningún límite, no había temor ni preocupaciones: sólo esperanza y optimismo. Eran tiempos de gloria, tiempos de surrealidad.

Siempre obtuve las mejores respuestas y las mejores acciones, siempre compartí, siempre quedé satisfecho. Siempre fui yo, siempre fue él, siempre fuimos. Los días nunca terminaban para nosotros, las noches eran nuestros testigos, los refugios fueron miles y las verdades eran muchas. Y así comenzó todo el delirio de grandeza, todo el descontrol y todas las promesas, así nos convertimos en magos invencibles con poderes destructivos en un juego donde todos ganaban o todos perdían... Y perdimos.

Al confrontar una verdad con la otra siempre obtengo la misma respuesta: Daniel, mi amigo, fue, es y probablemente será una de las personas más genialmente perfectas que he tenido el placer de conocer. Él, simplemente él, es total. El Daniel que duró tres semanas fue, y espero que más nunca vuelva a ser así para nadie, una simple sombra incorporea llena de dudas, caprichos y confusiones demasiado grandes de manejar para una persona con su escasa experiencia.

La estocada más dolorosa que jamás he vivido. Detente por un momento e imagina cómo ha de sentirse la pérdida del ser al que más quieres, y no porque en realidad pretendas conservar una relación ficticia, sino porque la imposibilidad de un sueño se manifestó en la sencilla verdad que significó su despedida. Algunas personas no comprenden aún por qué fui incapaz de seguir hablando con él, si no fuimos una pareja que se pueda calificar como "establecida". La razón es más simple de lo que parece: yo me di cuenta que DP. no era un todo eterno y fijo que estaría para siempre a mi lado. Me di cuenta que el Dios que creé tenía su lado humano.

Si bien es totalmente cierto que él nunca optó por alejarse de mí (y eso es algo que siempre valoré, la verdad) la herida era más profunda que el hecho de perder a un novio del que estaba totalmente enamorado. Yo me sentí... apartado de su vida. Eso, siendo él la única persona que me ha pintado un sueño creíble, dolió más que cualquiera de las historias con las que intentaron lastimarme después.

Es hora de que se sepa la verdad. Nunca me interesó del todo saber por qué él terminó nuestra relación. Le pude creer, sí, lo que me dijo. No quiero saber si Margarita fue tan trágica, no quiero saber si el fantasma tuvo algo que ver. Su despedida, aunque dolorosa, fue verdadera. Tanto le conocí (porque no sé si aún lo conozco) que puedo entender perfectamente porqué lo hizo.

Él es así... nunca debimos violar el sagrado pacto que una vez nos hicimos en un árbol bajo la luna. Jamás novios quizá pudo significar para siempre hermanos, para siempre amor incondicional, para siempre, para siempre...

Las cosas suceden por alguna razón, y si bien creo que hubiese preferido conservar lo que teníamos antes del primer beso, no es menos cierto que creo que lo trágico de nuestro adiós ocurrió para dejarnos una lección y para separar nuestros caminos y así llevarnos hacia nuevas verdades, nuevas gentes y nuevas vidas.

A pesar de todo lo que he dicho, todo lo que he hecho y todo lo que he actuado... lo he perdonado. Lo hice porque necesito tener paz conmigo mismo y con su recuerdo, lo hice porque el tiempo pasó y con él llegó la lucidez necesaria para comprender sus razones y analizar mis propios errores. Si de algo estoy totalmente seguro es de que ambos tuvimos la culpa de muchas de las cosas que sucedieron y que lastimaron lo que creímos indestructible. Él, tremendamente sabio para algunas cosas, demasiado inestable para otras. Yo, demasiado idealista cuando todo va bien, cegadamente radical cuando va mal. Errores de ambos nos llevaron a perder la confianza en nosotros y en lo nuestro.

Debo decir que luchó bastante fuerte para que yo no me alejará como lo hice. Él sabe a lo que me refiero y tengo la certeza de que ahora lo comprende.

Nunca me arrepentiré de haber vivido todo lo que vivimos, porque la felicidad no puede tener nada de pecaminosa. Somos humanos y cometemos errores y algunos tardamos más que otros en perdonar los ajenos y aceptar los propios. Aunque tardía, la verdad siempre es leal a su esencia.

No actuaré como si no hubiese dicho nada malo en este tiempo, porque lo hice con total consciencia de lo que estaba haciendo y con el objetivo de curarme completamente de lo doloroso de mis recuerdos. Lamento haber dicho lo que no debía, aunque aún en plena cura siempre le fui fiel al Daniel Bueno... The Prince Heals the scars with venom.

La verdad es que no queda nada del sentimiento inmenso que una vez me unió al error... pero sí que queda una total nostalgia por todo lo que fue y lo que pudo ser, todo lo que nos habíamos propuesto y que por desviarnos no alcanzamos. El camino que nos llevaba hacia Ítaca se vió inesperadamente invadido por los titanes que él y yo invocamos cegados por un deseo ficticio que sólo nos llevó a morir entre las bestias. Nunca nadie llenará el vacío de perder a un hermano como el que conseguí en Bogotá, nunca nadie más me regalará aquel arlequín que, como él dijo "te sonreirá cuando yo ya no pueda hacerlo"... Dramático presagio de lo que un poco después sucedería.

Es extraño sentirse invadido por el rencor luego de haber amado a alguien, es terrible tener que obligarse a no recordar algo que nos llenaba de alegría, es inhumano torturarse a sí mismo para guardar las apariencias... es intuil resistirse a decir la verdad. Es necesario, siempre, como una vez ambos dijimos, que encontremos la felicidad donde sea que esta nos espere. Pensamos en la eternidad y le pusimos tiempo de partida a nuestra conveniencia. Yo aprendí a golpes y gracias a él, que la felicidad es tan efimera como la duración de la sonrisa más perfecta. Supongo que de esto algo aprendió también.

Siempre le deseé lo mejor, aún en nuestros peores momentos. Sigo pensando que tiene mucho que dar y que si finalmente encuentra como equilibrar su inmenso poder con sus catastróficas indecisiones llegará a construirse su propio camino hacia Ítaca. Sigo creyendo en el DP. que le encuentra la alegría al momento más gris y esconde tras su aparentemente silenciosa mentalidad un caudal infinito de ideas y sentimientos hermosos. Aun le veo como un espíritu libre a pesar de que me digan que se pretende encerrar, aun creo en el sueño de una noche de verano que pintaba con sus palabras y ocultaba tras su mirada la verdad de los arqueros milenarios. Aun creo que él llegará... llegará.

Un hasta siempre le dije, un hasta siempre le diré... Porque él siempre nos pertenece y el ayer nunca fue. Que las victorias le pertenezcan y las derrotas le olviden. Que triunfe, sí.


El arlequín aún sonríe en su nombre.
Cierra el telón, y así concluye esta historia.


On my way up north up on the ventura
I pulled back the hood and I was talking to you
and I knew then it would be a life long thing
but I didn't know that we could break a silver lining.
A sorta fairytale - Tori Amos



Prince Javier
Gay by Nature, Absolutely Fabulous By Choice


sábado, 29 de noviembre de 2008

The Kingdom Strikes Back

¡Oh, la navidad, finalmente llegará la navidad! Se acercan las vacaciones de diciembre, y con ellas el momento de perdonar y de proponerse comenzar todo de nuevo. Pero todavía es noviembre y puedo, una vez más, dejar las cosas claras y ubicar a quien está perdido. Así que no se emocionen que aquí vamos.




En los últimos dos meses han ocurrido numerosos eventos que merece la pena reseñar en esta crónica. Eventos que, ya que tienen que ver directamente conmigo y mis planes, no tienen nada de normales ni de esperados. Ya sabrán ustedes que mi vida es simplemente una oda a la controversia, ¿No?




Fundamentalmente puedo decir que las cosas tomaron un giro inesperado y comenzó una nueva temporada. En ese sentido tengo dos reflexiones, primero, que a pesar de que se planeen todos los detalles, muchas cosas dependerán directamente de la anarquía cósmica; segundo; más que una reflexión es un descubrimiento: lo que no esperas puede ser justamente lo que estabas necesitando.




Un VIP - Top Friend tendrá un rol decisivo en los capítulos que vienen en esta nueva temporada. Debo comentarles que él ingresó a mi vida justo en el momento en el que todo lo que yo daba por sentado se desmoronó, dejándome en un limbo emocional y físico como nunca antes en diecinueve años. Él llegó de la manera menos esperada y supo convertirse rápidamente en una de las personas más importantes para que mi estabilidad no resulte afectada. Hace poco le comenté lo importante que él es y el nuevo significado que tiene para mí su presencia. Siendo este año una mezcla variopinta de experiencias amorosas fracasadas, tengo la absoluta seguridad de que con su respuesta (a la que él calificó de mal redactada por estar bajo los efectos del shock) se convirtió automáticamente en el chamo más recontrajodidamente genial que me ha gustado en 11 meses. Y todos sabemos lo que eso significa. Sólo puedo decir que estoy más que agradecido de haberle conocido, de contar con él y de ser parte de su vida. Lo elegí para ir a Ítaca, y aceptó acompañarme. Quizá no de la manera que en este momento me gustaría, pero el hecho mismo de aceptar de manera tan especial mi invitación lo hace merecedor del Best Crush Award 2008. Et voilá! Esperemos por la evolución...




Por otra parte les comento que este último mes también significó para muchas personas el comenzar a conocerme de verdad. Casi no quedan amigas y amigos heterosexuales que no sepan que soy gay. Más allá de la fiebre por salir del closet, esto me ha servido para refundar las bases de muchas relaciones para así descubrir que la verdad nos hace libres. Quizá no todo es perfecto, pero sí que con esto se acerca bastante. Incluso en la UCAB las cosas han mejorado a niveles insospechados. Agradezco a mis amigas y amigos por tan buen recibimiento y reformulo mi propuesta: ahora que lo saben, seamos mejores que antes, ahora que lo saben, no tenemos excusas. Closets are for clothes, ok?




La lealtad. Ya me cansa tener que hablar de ella de nuevo y en el mismo lugar. Si algunos no han entendido que conmigo funciona la regla del "All or nothing" pues deberían comenzar por trabajar su auto estima. Mi círculo más cercano (al que algunos han llamado "La Corte del Príncipe) debe serme totalmente fiel para que nuestra relación funcione, ni más ni menos. La cuestión es que la lealtad implica una entrega total y mutua, y no una presencia únicamente mía. Si no eres parte de mi selecto, cerrado y exclusivo grupo de elegidos, es porque no tienes lo que se necesita. En algunos casos estas expulsiones me causan tristeza, en otros, simplemente nostalgia. Podría enumerar una cantidad enorme de defectos que algunas personas tienen y que las convierten en portadoras de lo que denomino "el mal de los grises", pero simplemente me limitaré a que ustedes mismos analicen por qué algunos son elegidos y por qué algunos ni siquiera gozan del don de mi palabra. El punto es que si bien puedo perdonar errores, jamás toleraré que se me exija compartir terreno con el enemigo. Bienvenidos todos los que tengan el valor de entrar en La Corte, saludos cordiales a aquellos que se vieron forzosamente expulsados de ella. We can't help to be beautiful dirty rich.




Eso me lleva a pensar otra vez en el valor de la amistad verdadera, absoluta y sincera. Angelo, Ruth, Rosa, Daniel, Daniel, Daniel, Chesco, Angel... Ustedes representan lo más cercano a una familia elegida. Toleramos nuestras fallas porque sabemos que mientras que otros mueren por ser como somos, nosotros nos encargamos de que nuestras fallas afecten sólo a los que no son lo suficientemente fuertes para aceptar que en todo siempre debe haber un vencedor, y que nosotros hemos elegido pertenecer a las fuerzas del triunfo. Nuevamente uso este espacio para agradecerles su presencia y para confirmar mi respeto por lo que hemos fundado.






Un aplauso para todos aquellos camaradas que siguiendo mi ejemplo salieron del closet en lo que va de año y comenzaron a vivir un comienzo de verdadera libertad. Son ustedes la esperanza del mañana, la representación de la valentía y el orgullo hecho hombres. Sigamos adelante trabajando por nuestros derechos y por la igualdad. Cuenten conmigo para todo.




Gracias a Dios somos una Monarquía y no una República... Quizá si todos pudieran pertenecer a nuestra corte, ganarían ellos también en 17 estados... ¿no? Pues no, la corte no es democrática... Y la verdad es que eso nos encanta, ¿Cierto?






Be who you are and say what you feel, because those who mind don't matter and those who matter don't mind.
Dr. Seuss




Be careful, bitches, Santa is comming to town.





Prince Javier
Gay by Nature, Absolutely Fabulous By Choice




lunes, 10 de noviembre de 2008

Better the devil that you know, your love for me will grow

Estoy sentado en un banco de mi parque, el parque que una vez conocí con otros y que hoy es sólo mío. Enciendo un Black Virginia Slim e inhalo con placer culpable ese veneno gaseoso que penetra, como el frío de la noche, en mis pulmones. Recordando cada momento, visualizando cada escena, proclamando libertad.


Suena mi celular y es este muchacho de nuevo... Su insistencia comienza a molestarme, coño, que creí haber sido claro cuando le dije que no me llamara más. Quizá ya no entiende lo que significa un one night stand. Pasa un carro tukkie con un reggaetón estruendoso, interrumpiendo así mi falsa atmósfera de primer mundismo nocturno. Me molesta, pero olvido rápido el asunto y decido escribirle al otro, el que sí me gusta pero no lo sabe, al menos no oficialmente. "Mensaje enviado"... Carajo, ¿Será que fui muy obvio?


Por mi mente se diluyen mil imágenes del pasado con mil ideas del presente absoluto, la música que oí en Copas y en Triskel, los momentos más absurdos tras una canción, la relajación completa producida por el mareo y el cansancio, el desacato paradójico a mis principios convertido en la norma de una noche de experimentos. Qué estupidez, pienso, no es probable que me vaya bien con él, pero me gusta. El otro lucía inofensivo... Pero no, me atrae... Yo sé que yo sí a él... And here we go again, vamos a jugar una noche más...


El cigarro ya está por la mitad, y suena de nuevo mi celular, esta vez es Angelo, pidiendo perdón por no despedirse de mi en el messenger. Dudoso, me pregunto si debo admitirle de una vez por todas que tiene razón y que siempre me ha gustado quien me gusta. No lo hago, y decido ignorar su mensaje. Sigo pensando, inhalo, exhalo humo corrupto, pensamientos malintencionados y perversos, ideas de poder completo y dominación.


Siempre me he jactado de mi manejo de la información, y es que el que crea que estar informado es un simple capricho, definitivamente está tan a punto de acabarse como mi cigarrillo. La información lo es todo. Decido manipular, una vez más, todas las situaciones a mi favor. Haré que este se moleste con el otro, y así el otro me confesará lo que necesito saber. Llamaré a aquel y le daré un dato, a cambio de una clave para mover de nuevo los hilos de titiritero que tan dóciles me han entregado. Tu relación depende de mí, tonto, no de lo que tú le ofrezcas. Y en este juego nadie gana... ni nadie se mueve sin que yo lo sepa primero.


Se acabó el cigarro, me levanto y me siento en el columpio a mecerme mientras decido si ellos dos durarán un día más o si debo darles un par de meses. Es probable que ni ellos mismos sepan que ambos me han dado tal control sobre sus vidas. Opto por olvidar el asunto y dedicarme a mí, y a mi problema con el niño que me gusta. Se me acelera el pulso al recordar la manera como bailamos... tan sensual y tímida. Me da rabia pensar que duró tan poco, me da ira recordar que mi atención fue robada. ¡Ah, pero si me respondió el mensaje! Sí, que ya sabía lo que estarías haciendo. Y no me importa, de verdad, pero no soy capaz de preguntarte otra cosa. Te sigo la conversación aparentando una normalidad que en realidad es muy fingida y te mando tu respuesta. Me levanto del columpio y me siento en la rueda, le doy un par de vueltas y enciendo otro Black Virginia Slim. Si sigo fumando alcanzaré a Angelo en nuestra carrera por el cáncer de pulmón.


Mi vista se enfoca en el árbol que corona al parque, y comienzo a recordar al otro individuo con quien siempre asocio mis estadías allí. Me molesta recordarlo pero aquí es inevitable, tanto como verlo un par de veces al día en la universidad a la que ahora él también asiste. ¿Qué fue lo que me contaron de él ayer? Ah, que anda de nuevo haciendo lo de siempre. Y es que no me extraña, la verdad, ahora nada de lo que me cuentan de él me extraña. Cada quién decide su destino, y cada quien decide a quien otorgarle permiso para limitar su libertad, pues de eso nadie escapa. Down, Down, Down, Down. ¿Puede alguien ir más bajo? ¡Coño! Me quemé con el cigarro. Decido que al llegar a casa quizá haga un par de llamadas para manipular, también, esa situación. Después de todo aún no he cobrado ese despido, y mi indemnización exige ser bastante alta.


Inhalo. Ahora estoy caminando en círculos a través del parque. Me llama mi hermana para preguntarme una tontería, pero no me molesto ni se lo digo. La trato divinamente, pues su afecto ahora es sincero, igual que sus comentarios sobre mi homosexualidad, a la que se ha adaptado maravillosamente. Me invita al McCafé, pues lo descubrió conmigo, y me dice que Ruth me llamó. Todo esto me hace olvidar al niñito de El Cigarral y me pongo a pensar en mi actual obsesión masculina. ¿Será que le digo...? No... Decido no decirle nada, al menos no por ahora.


Me tiro en la grama, pues ya se me apagó el cigarro. Miro a las estrellas y me vienen a la mente dos historias que tienen que ver con ellas, con el parque, y con el frío que tengo. Christian y Rodolfo, dos miembros del staff del pasado... Corrección, Rodolfo nunca será del pasado, aunque tampoco será del futuro... Nueva corrección, nunca seremos del futuro. No juntos, jamás. Christian tiene más que ver con el parque que Rodo, pero Christian me da asco y Rodo no. Recuerdo que estoy peleado con él y me abstengo de escribirle también. Por un momento me asusto de lo desatado que ando, escribiéndole a cuatro a la vez... Pero ese susto solo me dura unos segundos. Me contento con mi mismo y enciendo otro Virginia.


El muchacho me responde, quedo con él para el día siguiente y no le escribo más. Me atormenta saber que quizá se esté dando cuenta de lo mucho que me gusta y de lo poco que me puedo controlar. Inhalo, y me acuerdo de algo que me tiene triste. Creí que otro, y este es el quinto de esta historia, me gustaba... Y no me gusta. No quiero lastimarlo, pero tampoco quiero fingir algo que no siento. Decido pedir consejo para que se olvide de mí. Le escribo a un polvo seguro, pero no me provoca tener sexo, así que lo dejo todo ahí pero con la posibilidad de una llamada y un don't ask - don't tell. Exhalo.


Me levanto nuevamente, y pienso en la necesidad de expresarle mi afecto a mi hermana, a Ruth, a Angelo, y a los Danieles. Quizá ellos no saben lo importantes que son, y lo que puede llegar a afectarme su ausencia. Quizá no saben, ellos menos mi hermana, que son mi familia callejera y que los quiero. Quizá no me doy cuenta que a veces abuso de mi poder... Quizá me preocupo demasiado. Inhalo, exhalo, culpa y placer, inhalo, exhalo, manipulación y amistad, inhalo, exhalo, poder y ambición, inhalo, exhalo... I'm never gonna stop.


Se está haciendo tarde y estoy totalmente paralizado por el frío. Por el frío, y por la necesidad tremenda de tenerlo cerca y quebrar el hielo de una vez por todas. Por el deseo de salir corriendo y olvidarme de toda la complicada historia que he creado, de la cual soy parte y que depende de mí para subsistir. Me paraliza también el recuerdo del pasado, de mi pasado, de lo que yo era, de lo que dejé de ser y de lo mucho que me asusta el descontrol con que manejo todo ahora.

Algunos celebran como soy, otros me odian por ello. Algunos me tienen en un pedestal y otros me quieren arrastrar al inframundo. Soy el diablo disfrazado de ángel, esperando por ti en las sombras. Nunca digan que no lo he advertido, nunca crean una mentira de un mentiroso, ni una verdad de un redimido. Yo soy como soy, y tu amor por mí crecerá y crecerá.


Me levanto, decidido a dejar el parque. Me detengo en la puerta, y me volteo para darle una última mirada. Tantos recuerdos... ¡Já! Me sonrío irónicamente y en mis ojos hay un destello luminoso de maldad. Del parque me iré cuando yo quiera irme... Ni antes, ni después. Love me or leave me, 'cause I'm never gonna stop, no no.


Cleopatra had her way
Matahari too
Whether they were good or bad
Is strictly up to you



Hasta pronto, ángeles.


Javier
"The Rainbow Pride Boy"
Gay by Nature, Absolutely Fabulous By Choice.










lunes, 15 de septiembre de 2008

El cielo está aquí y no prenderé la luz.

Dejar de pensar... Dejar de hablar... Dejar de ser. Olvidar. Olvidar por completo que y como soy. No recordar lo que ha pasado y lo que he esperado vanamente que pase. Nostalgia, sí, siempre presente en los peores momentos, llenando el vacío y los interminables momentos de soledad antes del amanecer.


La vida es un instante, pero los instantes llegan a ser eternos cuando se viven con la ausencia del tacto... Caminando por los oscuros pasillos de la soledad ajena me es posible descubrir un mundo complejo y repleto de angustias y carencias tan aterradoramente semejantes a las mías que pueden llegar a sonar como plagios... He llegado a pensar que si todos nos quitásemos las caretas de falsa alegría, estaríamos más unidos y menos preocupados de nuestra propia soledad.


Qué estúpidamente difícil es vivir. Cierto, para ciertas personas no... Pero bueno, o son privilegiados o son malditos, por tener vidas vacías.. Realmente no sé qué es mejor. Lo que sí sé es que a veces la carga se hace tan pesada, las esperanzas tan lejanas, los deseos tan utópicos. ¿A qué estamos jugando, a qué vivimos, a qué nos aferramos?


Esas preguntas son muy personales, pero el contexto de nuestras vidas es originariamente el mismo. Irse, quedarse, vivir, callar, reír, llorar. Ser gay o no serlo. Ser maduro o ser fácil. Ser o no ser.


No temer a lo que los otros digan... Eso, de eso se trata. Las palabras tienen la virtud de la existencia propia. Una palabra puede matar o resucitar el núcleo mismo de la vida humana... Que lloremos una muerte o que celebremos eufóricamente la partida de un enemigo. Las palabras, sinceramente, lo son todo. Y cuando ellas no son suficientes, cuando ellas no pueden... Tragedia.


En mi paseo por esos pasillos propios y ajenos, me he dado cuenta de la necesidad del tacto que impera en cada uno de nosotros. Un abrazo, por corto, puede decir mucho. Un beso, por inesperado, puede serlo todo. Encontrar por accidente que entrar en contacto con otro ser humano te hace olvidar el dolor, es paradójicamente semejante a encender la luz en uno de nuestros tenebrosos corredores. La campaña de los abrazos gratis siempre me pareció comercialmente aceptable y hasta bonita, pero no me satisface que alguien que no me conoce me apriete contra su cuerpo. Por ende, el abrazo, el beso y el contacto ha de ser con alguien de quien lo esperamos. He ahí el problema, al menos para mí.


Mi personalidad es cerrada. Mis acciones son calculadas. Mis temores son infinitos. Mi necesidad de tacto es astronómica. Mi estado natural es "a la defensiva". Siento que todo eso limita mi expresividad, y por ende, mis posibilidades de contacto físico. Si alguien piensa en contenido sexual no podría estar más equivocado.


Es difícil, es difícil estar sólo. Los amigos siempre están, y el amor por ellos es intocable. Pero siempre falta algo, ¿verdad? Se hace más complicado estar sólo cuando de hecho podrías no estarlo... Pero el simple hecho de que la compañía sea no compatible la convierte, proporcionalmente, en lo que se busca evitar: la soledad. Y estamos ahí, otra vez caminando por el pasillo oscuro, de nuevo lamentando el pasado y soñando con un futuro que se aleja con cada paso, como la maldita luz al final del túnel...


Y sí... Sí es deprimente. Sí apesta todo. Sí quisiera cambiar de ambiente, de lugar, de vida. Una decisión... Un vuelo, otra ciudad, otro continente. Pero... ¿Es lo que quiero? Cómo olvidar un momento perfecto, cómo borrar amigos que hoy están y dejarlos... No quiero llegar al paraíso sin ellos. Satán maldiga mi increible lealtad para con la amistad.


Me cansa lo efímero que es todo... Lo volátil de la vida... Lo repentino del cambio. Me cansa la necesidad de sonreir cuando quiero llorar. Me cansa la necesidad de actuar para no ser lastimado. Me cansa no hablar cuando quiero gritar. Me cansa alejarme cuando me quiero acercar. Abriendo los ojos al cielo y negando los ojos al infierno cuando constantemente me siento ya en el inframundo... Sí, así se está... así se vive. Y es patéticamente repetitivo.


Quiero parar el miedo y el odio. Quiero que los necios que se engañan se den cuenta de su error. Quiero darme cuenta del mío. Quiero implorar cambio a un dios que no sea ciego y sordo. Quiero que él no exista y volver a volar alto como lo hice alguna vez...


Mientras tanto... Seguimos todos caminando hacia la luz, y ella, alejándose frenéticamente. A ver quién se atreve a iluminar su pasillo. Quizá a alguien no le de miedo averiguar si se encuentra en el cielo o en el infierno.



Un abrazo a todos! (Escribirlo es sumamente sencillo...)


Javier
"The Rainbow Pride Boy"
Gay by Nature, Absolutely Fabulous By Choice.



lunes, 1 de septiembre de 2008

Top of The Pops

Estoy impresionado con el poder que tienen las palabras. Eso, claro, si se saben emplear bien. Una frase puede destruir por completo una amistad, un noviazgo o nuestra idea de alguien más. También pueden cambiar una primera mala impresión... eso es lo que me ha ocurrido recientemente.


Tiendo a ser una persona bastante dura con los demás y conmigo mismo. Evalúo demasiado los intereses, actitudes y sueños de una persona antes de decidir si es digno de confianza. Eso tiene su lado bueno y su contra. Lo bueno es que descarto escoria rápidamente, lo malo es que me cuesta entablar relaciones estables a corto plazo, dejándome en situaciones de soledad dependiendo de la época.


Como todo método, es falible. Incluso mi terquedad evaluativa permite que de vez en cuando, algún insecto pase la red y se coma el dulce. Ha pasado varias veces, y realmente lo odio. Con esto de la lealtad y las buenas intenciones me convierto en todo un Neo-Nazi y me imagino las técnicas más crueles para exterminar al desecho humano. Sí, así soy.


Some are like water some are like heat. Yo, en particular, prefiero agua. Mi vida cambia mucho y muy rápido, que ya se los he comentado. Siento que todo es una batalla, contra gente imbécil y contra mi lado menos fuerte. Siempre he dicho que soy ambicioso y que mi principal objetivo es ser el mejor y tener todo lo que quiero. Eso lo logro, pruebas sobran.


Entiendo que la batalla se gana sólo, pero también entiendo que sólo con la gente indicada puedo seguir mi camino hacia Ítaca.


Para quienes me tengan en Facebook, les invito a revisar mi Top Friends. Entrar en él es difícil, casi tanto como permanecer en una posición. A pesar de lo tonto que esto puede parecer, expresa muy bien mi filosofía en cuanto a mis amistades. Si eres un "Top of The Pops" puedes estar seguro de que te has ganado mi confianza y que nos imagino juntos en Ítaca. Si, por el contrario, te crees mi amigo pero no estás en el grupo de los 30... pues... piénsalo de nuevo.



Una cosa que me molesta sobremanera es que la gente IDIOTA se queje de no aparecer en mi Top. OMD, eso tiene una explicación, ¿Verdad? No apareces porque no debes aparecer. Acéptalo.



Si apareces, puedes estar seguro que es porque así lo deseo. Pero ten cuidado, si de pronto observas que de la posición 5 pasaste a la 14 puede que ya no me caigas tan bien... o que ya no me seas útil para nada. Peligro a la vista, en cualquier momento te expulso. ¡Au revoir!



Yo selecciono a mi ente con extremo cuidado, tenlo siempre en cuenta. Pero para olvidar... soy asombrosamente hábil. Es todo o es nada. Ya un par de necios lo han descubierto, procura que no te suceda lo mismo y tu reputación estará completamente a salvo.



No soy defensor de nadie, ni de mi mismo. Me he dado cuenta de que he servido de muro de contención para que algunas personas que están o solían estar conmigo sean respetadas en base a la lealtad y respeto que algunas personas, a quienes estimo, me tienen. Basta de ello. Es un poco desagradable enterarse luego de la caída, que tu acompañante de relevo tenía pésima fama entre los expertos en atletismo.



Ahora bien, los consejos, aunque tardíos, siempre son útiles y bien recibidos. Prometo que no nacionalizaré más industrias básicas del Estado. De ahora en adelante, no más PDVSA (Que es y será de todos) y mucho más Exxon Mobil. (¡Chesco, para ti con amor!)



La moraleja de toda esta verborrea excesiva de síndrome de abstinencia sexual vacacional contenida (¡Touché!) es que mi gente es mi gente, y los que están conmigo cuentan conmigo bajo todas las condiciones que se presenten, en las buenas y en las malas. Los que no... pueden comenzar a contratar al mejor abogado, porque los juicios vienen con todo, a paso de vencedores y con todos los detalles perfectamente calculados para garantizar mi victoria.



Oh, pero qué divertido es esto de ser juez.




Agradecimientos:


La Gata, proveedor oficial de música y lecciones de estilo y carácter.



Mi padre, por su incomparable lengua venenosa.



Mi padrastro, por tanta ternura y tantos consejos selváticos.



Mi padrino, por consejos del más alto calibre.



Mi madre, por estar presente en todo momento.



Mi madrina, por ser tan parecida a mí que a veces asusta.
Chesco, por ser UltraFantástico*



Candy Dan, por estar ahí y por Madonna.




XOXO,


Javier
"The Rainbow Pride Boy"
Gay by Nature, Absolutely Fabulous By Choice.